“Un jardín al fondo de la noche” es una novela que se va a poder encontrar en la FIL Monterrey, que se realizará del 10 al 18 de octubre, como una de las opciones para los lectores
Israel Morales, Monterrey
Una novela que recorre los espacios familiares que se fijan en la memoria por su naturaleza ominosa, es la que presenta Ximena Santaolalla en “Un jardín al fondo de la noche” (Random House). Guinea, la protagonista, se refugia en un jardín, enorme y secreto, habitado por conejas y cubierto de niebla. Ahí, el tiempo pasa más rápido, y ella aprende que debe quedarse quieta, en silencio, casi sin respirar, porque la acecha un vampiro.
Ganadora del premio Mauricio Achar-Random House 2021, Santaolalla entrega en esta, su segunda novela, una historia donde el juego es la traza del horror más íntimo, doméstico.
¿Cómo nace “Un jardín al fondo de la noche”?
Me interesaba abordar acerca de los secretos de familia, las secuelas de mantener esos secretos y realmente pospuse este proyecto porque sentí que era un tema muy abordado en la literatura y no estaba segura de querer escribir sobre esto, pero siento que uno no escoge tanto lo que uno tiene que escribir, sino que llegan los temas y las obsesiones. Ahí se quedó como la espinita, y finalmente decidí entrarle y escribirlo.
¿Cómo trabajaste esa estructura desde una situación de violencia en familia como pasa con Guinea, la protagonista?
Ella misma, al ser una niña, le cuesta trabajo entender lo que está pasando. No sabe bien de qué se trata, aunque intuye que algo no está bien y yo quería que experimentáramos más o menos algo parecido como lectores o lectoras, y sentir: “Oye pues qué pasa, algo no me suena que sea correcto”, pero al no tener las palabras exactas hasta más adentrada en la historia y esa era como mi idea desde el inicio en la voz de la niña, sin embargo, después de que empecé a trabajar la novela y que solamente pensaba que fuera contada por una niña, pensé que podría ser interesante incluir la voz de la adulta, que es en la que se va a convertir esa niña y mostrar un poco más de las consecuencias de esas situaciones, porque creo que esas consecuencias a veces no se entienden bien o hay muchos prejuicios alrededor de ellas o hay ideas equivocadas de lo que puede suceder en la adultez después de vivir algo así. Entonces me interesó después agregar la voz de ella como adulta.
En el lenguaje se notan además esas variantes, de incluir correos electrónicos y demás, ¿qué reto implicaba hacerlo así?
De manera reciente se maneja mucho eso del correo electrónico y de los reposteros, pero aquí es como a manera de diario. En realidad no pensaba incluir nada de mensajes ni de los correos, pero como que sentía que en la novela le faltaba algo y que no atrapaba demasiado, porque al final al ser un tema tan intenso y doloroso, y también oscuro, pues yo tenía la sensación de que no iba a encontrar lectores o lectoras que lo quisieran terminar de leer, porque pues no está fácil leer sobre eso, que es desagradable; a veces uno prefiere leer algo más ligero. Entonces pensé que para que pudiera aligerarse un poco y atrapar más tendría que meter una historia pues que se diera en el presente y que nos enganchara como lectores. Entonces se me ocurrió que podría ser este conflicto que tiene Guinea adulta con su mamá que al final pues el conflicto tenía que existir, pero no se veía mucho en la novela. Y se me ocurrió que podría ser a través de esos mensajes y también otra cosa que fue una trampita mía, es que la voz de los niños es bien difícil de crear, porque pues ya no somos niños y es difícil acordarse cómo pensábamos de niños. Y además pues los niños son muy ocurrentes y tienen una lógica que vamos perdiendo con los años. Entonces más bien es una lógica particular como en los niños que se va perdiendo conforme vamos envejeciendo y pensé que podía ser buena idea que en realidad fuera la Guinea adulta quien escribía los correos replicando su voz de niña y entonces de esa forma en caso de que hubiera partes en donde no se sintiera que era tan niña, se explicara, porque en realidad es ella como adulta escribiendo los correos y de esa forma yo me protegía un poco en la creación de esa voz de la niña.
Y el vampiro, ¿ novela?
Al ser una niña la protagonista pues ella se explica el mundo mediante las historias que le han contado, que le han leído, que ha visto en películas, en libros, con dibujos. Entonces ella lo identifica como un vampiro por las actitudes que tiene él, y también su hermano así lo identifica. Guinea crece con un hermano y entonces también él ve a su papá como un vampiro. Entonces entre ellos terminan alimentándose de esa idea de que eso es este hombre, que en realidad es un hombre pues abusador. Y que ellos le dan ese matiz en la novela.