Mucho drama e IA en el planeta rojo

Mucho drama e IA en el planeta rojo

Julio Rojas aborda en “Retornados 2 – Mensajera” qué pasó con una tripulación que buscaba afianzar la colonización de Marte, así que ciencia ficción pura, y sí, algo de realidad

Israel Morales, Monterrey

El escritor chileno Julio Rojas es el creador del podcast Caso 63, uno de los más escuchados de los últimos tiempos, y este libro, “Mensajera” (Otros Mundos-Hachette), es la segunda parte de “Retornados”. En esta obra se aprecia su tono y cómo Rojas ha sabido desplegar todo cuanto está a su alcance en los terrenos de la ciencia ficción, como la llegada del hombre a Marte y la inteligencia artificial.

Esta segundas parte de los “Retornados” parte de la colonia Mars 3, que se vio envuelta en una tragedia. El Orfeo-1 acudió a una misión de rescate, pero su regreso, que tan bien precisa en fondo y forma el autor en el inicio, se dio con un halo de misterio, con el médico Nolasco Almeida, cuyo testimonio es importante para llegar a la verdad, y la botánica cuyo nombre los informes oficiales aún mantienen clasificado, que también sobrevivió, pero está en coma. Almeida está en agonía y además sus palabras parecen confundir a la psicóloga forense Nuria y al ingeniero Gastón, quien debe apurarse a obtener una respuesta, pues su hija era parte de esa misión y está perdida, al igual que otros colonos.

Así es como Nuria y Gastón registran todo lo posible de Almeida, pero el desconcierto impera, pues lo que relata pareciera inverosímil, mas no imposible. Pues antes las distancias, en la colonización no todo tienen un sentido de retorno, pues hay fuerzas extrañas que ya se mueven en el planeta rojo, y quizá estas son parte de una simulación o es ya un paso en el que no se distingue qué es real o qué es obra de la inteligencia artificial, o qué es, así tal cual, pero esto en grandes escalas.

Hasta dónde es posible que una misión se cumpla sin que se horaden los territorios más inquietantes: la incertidumbre, la simulación de los real, la muerte, el viaje que también tiene su misterio, porque ya otra lógica se desarrolla en el planeta rojo, y está es más compleja de lo imaginado.

Rojas maneja la tensión narrativa, pues aunque es una trama que implica la estadía en otro planeta, aquí la verdad se encuentra en un cuarto del hospital Rota, Cádiz, hasta que el viajero empieza a delirar y contar quién dio la orden de sacrificar a su equipo. Y no solo eso, el descubrimiento de dos tumbas y el proceso de evolución que apunta hacia quién va a ganarlo.

Así destaca el nombre Ana Gutiérrez y ya nada va a ser igual para Gastón, su hija y quizá para este mundo. PRIMA, quien rige los destinos hacia el espacio, también está muy presente, Aaron Forbes, el personaje que ha puesto sus millones para la colonización, así como el tema de la crisis de las imágenes, pues Gastón y Nuria no observan ningún cementerio en la superficie roja. Algo que ya había pasado con la IA y que no es una novedad. ¿La simulación de la realidad a punto de una catástrofe? Y vaya la siguiente reflexión de Nuria: “¿Desde cuándo cree usted en lo que muestra una imagen? La crisis de la verdad digital ya era una preocupación cuando partimos. Hoy, un niño puede generar una imagen del fin del mundo y hacerla indistinguible de la realidad. ¿Y me dice que Aaron Forbes no va a borrar un cementerio en Marte de una foto satelital?” (pág. 91). Y sí, PRIMA sabe muchas cosas. Las que habrá que desentrañar Gastón, Nuria y quien se les una, porque la amenaza está en la Tierra, ahora. ¿Y la hija de Gastón? Y así la última parte de la novela es de revelaciones inquietantes y un mensaje con todos los pronósticos en contra.

Julio Rojas lleva a “Retornados 2. Mensajera” al siguiente nivel. Así que si quieres leer buena ciencia ficción, esta es la obra, y sí, que venga la tercera parte.