Liliana Blum regresa a la novela con una mujer íconco de la resistencia en la Segunda Guerra y Ricardo Raphael aborda el sonado caso Wallace
Israel Morales, Monterrey
Dos obras que destacan por sus temas. Uno sobre una joven que luchó contra los nazis en los Países Bajos y el de uno de los casos de plagio más sonados en México, el del hijo de Isabel Miranda de Wallace.
Liliana Blum – “Ráfaga Roja” (Seix Barral)

La novela “Rafaga Roja” de Liliana Blum se ubica en Países Bajos, en 1939, y es la misma protagonista, Johanna Schaft, quien detalla desde el cruel encierro los horrores que vivieron ante el conflicto de la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Hitler.
Como si fuera un diario, Johanna se dirige a su hermana, Annie, para contarle el horror en que se encuentra y las raciones que le dan, que son pocas, y conforme pasan los capítulos, éstas disminuyen, lo que también se refleja en lo que describe y cómo la tensión va en aumento, así como los sentimientos desgarrados y la dureza de afrontar a su corta edad la crueldad de la guerra.
Y desde luego las nociones narrativas de Hannie Schaft cuentan los paisajes en que se desenvolvió para enfrentar desde su trinchera al enemigo, y con todo lo que el Führer intentara a toda costa para invadir los Países Bajos.
Johanna Schaft refleja el miedo que habitaba entre la gente. La voz de la protagonista permite también un acercamiento más íntimo con los sucesos, por medio de su narrativa se accede a las peripecias que tuvo que realizar, gracias a su jovialidad y su espíritu de ayuda; su valentía no tuvo límtes: se disfrazó de hombre, obrero o soldado para enfrentar a los nazis, para convertirse en un ícono de la resistencia holandesa durante la ocupación alemana.
Blum atrapa con esta obra y da muestras de que la novela se acomoda muy bien a las historias que se dan desde las entrañas, un ficción histórica con un personaje único, quien además le “habla” al lector desde diversos niveles. Se retrata el sufrimiento, pero también las afrentas, y su narrativa cumple bien con el objetivo de mantener el hilo sin que se vaya de lado ante tantos enramajes de la historia. Una novela que se lee desde su grandes argumentos discursivos, pero también acuña un estilo firme de entrar en este mundo, que genera una atmósfera única y que además permite apreciar su gran manejo en la diversidad de temas.
“La chica del cabello rojo” muestra así que en la invasión alemana en la Segunda Guerra tuvo un papel importante y en cada capítulo permite acercarnos también al ser humano que nunca dejó de luchar y que incluso, ya mermada en el encierro, aún guardaba la esperanza de que las cosas cambiaran. Las raciones disminuyen y el sometimiento cruel no impide que su voz aún retumbe y sea parte de la historia, y que en esta novela de Blum se muestre la grandeza de su espíritu de lucha.
Ricardo Raphael – “Fabricación” (Seix Barral)

Esta obra de Ricardo Raphael reúne una cantidad importante de información sobre el caso Wallace y lo pone en esta obra que lleva a ese contexto que generó revuelo en los medios, y que hasta la actualidad las preguntas están sueltas y “Fabricación” amplía hasta las consecuencias últimas, muchas de esas inquietudes que se vuelcan en una investigación amplia y llevada al detalle.
Ricardo Raphael pone en el centro de las discusiones el proceder de muchos involucrados, para que no quede ninguna duda en este caso, y además se enfoca en la documentaciones con nombres y fechas para que se capte que esta obra guarda también una estrecha relación testimonial, y que en su narrativa lleva al lector por distintos pasajes con la referencia del secuestro de Hugo Alberto.
Isabel Miranda de Wallace y el caso de plagio tienen diversas aristas y es necesario que el lector conozca su trascendencia para no dejar dudas y darle un fiel y directo curso a los sucesos, lo que hizo que autoridades en su momento no dieran una visión profunda de los hechos.
En esta obra, Ricardo Raphael elabora una investigación que atiende una cronología de hechos y en cada página destaca el gran despliegue de datos que se suman página tras página para darle un entramado elocuente, puesto que para un caso que tuvo tanta repercusión requería que se pulieran distintos niveles narrativos hasta darle el matiz de que tenía muchos vericuetos, y que también estos requerían una argumentación que los validara o desmintiera.
Un trabajo de magnitud, y que además deja que el lector siga las huellas y se adentre en esa larga cadena de hechos que aún resuenan en un caso que el autor señala que se debe considerar pese al tiempo.
A lo largo de 534 páginas, Raphael muestra una historia relevante, hace que el lector siga de cerca cómo este caso se llenó de distintos matices que lo ambientaron, a través de panorámicos (los anuncios espectaculares que llamaba a la población a localizar a los plagiarios), espacios en que se registraron los hechos, informes policiacos, de abogados, así como testimonios, entrevistas con involucrados, diálogos incluso; todo usó el autor en este arsenal que además se debe leer con una óptica de propuesta, como lo sugiere Raphael.
El caso de “Fabricación” es una gran apuesta de Raphael, quien con su postura explora lo que bien se dice en el libro: “la paradoja que significa que una persona pueda ser víctima y victimaria al mismo tiempo”.