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Será beneficiado por la nueva posición de la Reserva Federal de EUA, pero sensible a varios eventos de riesgo, tanto externos como internos.

Ciudad de México.- CIBanco

Inicia el segundo trimestre del año, con una Reserva Federal de EUA (FED) más propensa a bajar tasas de interés que a subirlas durante 2019, lo que ayudará al peso mexicano a mantenerse en niveles inferiores a $19.80 por dólar spot. Sin embargo, el tipo de cambio no estará exento a volatilidad, al mostrarse muy sensible a varios eventos de riesgo, tanto externos como internos.

Del lado externo, entre los principales eventos destacan los temas del Brexit, negociaciones comerciales entre EUA y China, reuniones de política monetaria de la FED, cifras económicas en el mundo, particularmente en EUA y, amenazas de Trump con cierre parcial de la frontera con México. Internamente, la mayor atención seguirá siendo la percepción sobre Pemex, el desvío de las finanzas públicas con respecto al presupuesto y datos de desaceleración económica en el primer trimestre.

Brexit

La gran pregunta es qué puede pasar con el Brexit tras el tercer rechazo al plan de la primera ministra Theresa May. Entre las opciones que se plantean, destacan las de:

  • May dimita y convoque elecciones. Esta opción es poco probable de concretarse porque no despejaría el camino hacia el Brexit y el Partido Conservador corre el riesgo de perder el Gobierno.
  • Afrontar un Brexit sin acuerdo con la UE. Aunque no se descarta por completo, si luce muy improbable de suceder.
  • Suavizar el acuerdo para conseguir el apoyo de más diputados (que la salida del bloque mantenga el compromiso de negociar un acuerdo comercial entre ambas Partes). Es la opción más probable para conseguir una extensión del Artículo 50 y aprobar un acuerdo que respalde la Cámara de los Comunes.
  • Aunque actualmente no está como opción en la votación del Parlamento, ha resurgido la posibilidad de convocar un segundo referéndum sobre si la población prefiere rectificar su interés de salirse de la Unión Europea.

Por lo pronto esta semana habrá nuevas votaciones en el Parlamento británico y a más tardar el 12 de abril tendrán que presentar a la UE un plan creíble sobre los futuros pasos de una negociación o salir del bloque comunitario sin acuerdo.

Datos económicos en el mundo, particularmente en EUA

En las últimas semanas, los inversionistas han estado muy sensibles a toda la información macroeconómica, en especial aquella proveniente de EUA, China y Europa. La razón es porque cada cifra es utilizada como un termómetro sobre la situación económica global, sobre todo porque en la mayoría de los casos han estado por debajo de lo esperado, lo que ha provocado especulación de que la economía global se encuentra en una fase de pérdida significativa de dinamismo.

Lo anterior generó que, por momentos, para algunos plazos la curva de rendimientos de los bonos gubernamentales se invirtiera (principalmente en EUA), esto es, que los rendimientos de corto plazo sean mayores que los de largo plazo.

Esto hizo saltar todas las alarmas entre los inversionistas, porque la inversión de la curva es para ellos un claro anticipador de una crisis económica. La curva invertida ha provocado fuertes episodios de aversión al riesgo.

Sin embargo, consideramos que la economía de EUA todavía es lo suficientemente fuerte para mantener un ritmo de expansión económica razonable en el mediano plazo. Si se resuelven de forma positiva otros temas como lo es el Brexit y las negociaciones entre EUA y China, las perspectivas de crecimiento muy probablemente mejorarán. Así, la percepción de preocupación de los mercados financieros refleja una sobre-reacción de los inversionistas, ya que éstos buscan aprovechar la coyuntura para presionar a los bancos centrales a que apliquen nuevos estímulos monetarios en los próximos meses (bajas en las tasas de interés de corto plazo entre otros estímulos).

En este sentido cobran fuerza las cifras del mercado laboral e inflación estadounidense; los informes de comercio exterior y de la industria manufacturera de China; así como la producción industrial de Alemania, principalmente. Si los datos superan las expectativas, esto ayudará un poco a reducir las preocupaciones sobre la economía mundial.

Negociaciones comerciales entre EUA y China

Esta semana vuelve a realizarse (ahora en Washington) una nueva ronda de negociaciones comerciales entre las dos mayores potencias económicas del orbe.

De acuerdo a funcionarios de ambos países las últimas pláticas y trabajos han sido muy constructivas. Aunque de forma oficial ninguna de las dos partes ha ofrecido detalles, declaraciones extraoficiales han mencionado que los trabajos comienzan a reflejarse en un texto de acuerdo que en principio podría después presentarse a los presidentes Trump y Xi Jinping para una eventual aprobación.

Es probable que el optimismo se mantenga sobre la posibilidad de que puedan converger las dos posturas y alcanzar un acuerdo final (quizá para junio próximo).

Mientras exista la buena voluntad de ambas Partes, será razón suficiente para que los mercados financieros reaccionen de forma positiva a este proceso.

Reuniones de política monetaria de la FED

La Reserva Federal (FED) sorprendió al modificar su expectativa de futuras alzas de tasas de interés. La FED ahora espera no mover su tasa en lo que resta de 2019 (en diciembre pasado la FED pronosticaba dos alzas). Además, han confirmado que dejarán de reducir el tamaño de su balance de activos en septiembre, pero que desde mayo comenzarán a retirar liquidez del mercado a un menor ritmo.

El banco central proporcionó previsiones y tomó medidas para evitar un daño a la economía estadounidense que todavía no se ha producido. El riesgo de esta acción es que provoca que el mercado financiero quiera adelantarse y desde ahora empiece a presionar a la FED con futuras bajas o estímulos de liquidez pronto. Con esto, si se reducen los riesgos de un crecimiento mundial más débil y de una perspectiva algo más frágil en EUA, se corre el riesgo de que la FED tenga que volver a enderezar el rumbo de su política monetaria provocando correcciones en los precios de los activos financieros más riesgosos.

En este sentido cobra relevancia las próximas reuniones de política monetaria de la FED. La próxima reunión será el 1ro de mayo, en donde no esperamos grandes cambios de lenguaje ni de planes, lo que mantendrá a los activos con riesgo (incluido el peso mexicano) cotizando con tendencia positiva. El riesgo viene para la reunión del 19 de junio, en donde podríamos ver correcciones en la tendencia del tipo de cambio, si la FED rectifica sus perspectivas económicas al alza.

Amenazas de Trump de cierre de la frontera

La semana pasada, el presidente Trump declaró que cerrará buena parte o casi toda la frontera de EUA con México tan pronto como “la próxima semana (esta)” si el gobierno mexicano no detiene “inmediatamente” a todos los migrantes indocumentados.

No es la primera vez que realiza una amenaza de este tipo (en diciembre pasado lo había sugerido cuando se presentó el shutdown del gobierno federal), pero hasta ahora nunca había especificado una fecha límite tan cercana para una medida de esta naturaleza.

Electoralmente, la cuestión de atacar la migración de personas indocumentadas ha sido para Trump un tema importante para mantener la aprobación de su simpatizantes (le ayudó a ganar las elecciones en 2016). En ese sentido, no sorprende que vuelva a utilizarlo hacia la elección de 2020.

Independientemente de que sea poco probable que realice una acción de esta naturaleza, la sola insinuación provocó una reacción negativa en el peso mexicano. Si estas amenazas continúan y con cierto grado de credibilidad, la presión sobre la moneda podría intensificarse.

 

Situación económica y financiera de México y Pemex

En el marco de la pasada Convención Bancaria, el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, declaró que el gobierno anunciará en abril apoyos adicionales para Pemex, y que estos recursos saldrían del el Fondo de Estabilización de ingresos públicos. El Fondo de Estabilización tiene el objetivo de usarse para casos como los que podrían darse este año, donde la economía crezca significativamente menor a lo presupuestado (ya sea por un entorno interno o externo adverso, o por un evento meteorológico catastrófico, como lo sería la explosión de un volcán, sismos, huracanes, etc), y que el fondo compense menores ingresos públicos por impuestos o por petróleo. El hecho de que se busque usar parte del fondo para capitalizar a Pemex directamente, que para casos urgentes puede ser aceptado, le quita recursos para sumarlos a las finanzas públicas, lo que podría implicar que el gobierno tenga que disminuir su gasto por debajo de lo presupuestado.

El mercado continúa atento y sensible a cualquier noticia sobre el plan de negocios de Pemex, y a posibles pronunciamientos de agencias calificadoras (Moodys aún está pendiente de anunciar ajustes a la calificación, tanto de la deuda soberana de México como de la empresa petrolera).

Pemex necesita enfatizar su estrategia de inversión en áreas que pueden ofrecer resultados relativamente rápidos (aguas someras), y dedicar en mayor medida los recursos financieros hacia actividades de exploración y producción. Noticias de mayores apoyos a Pemex son positivos y bien tomados por los inversionistas, pero en gran medida seguirán siendo insuficientes, y en determinado momento se pueden traducir en desequilibrios para las finanzas públicas del país.

En las siguientes semanas terminaremos de observar la magnitud de la desaceleración económica que sufrió el país en el primer trimestre del año. La expectativa es que haya crecido menos del 1.4% anual en términos reales, con un menor ritmo en casi todos los factores de crecimiento (consumo, inversión, exportaciones, crédito, empleo).

Muy probablemente el tema de la economía mexicana y de la situación de Pemex le jugarán en contra al peso mexicano en los próximos meses, porque difícilmente sea un problema que se resolverá en el corto plazo.

Ratificación del T-MEC (antes TLCAN)

Si bien el T-MEC no ha sido ratificado por ninguno de los tres Poderes Legislativos de los países firmantes, existe una ventana de oportunidad de que esto pueda darse entre abril y mayo. De ratificarse en estas fechas, el nuevo acuerdo comercial trilateral podría entrar en vigor en 2020.

Sin embargo, todavía existe el riesgo de que, por un lado los legisladores demócratas en EUA quieran reabrir el acuerdo para incluir mayores disposiciones en materia laboral y ambiental, así como que el presidente Trump vuelva a amenazar con salirse del acuerdo trilateral si no lo aprueban tal cual como se terminó negociando.

Entre más demore su ratificación, sobre todo en EUA, la incertidumbre irá aumentando, lo que podría en determinado momento afectar a la moneda mexicana.

Comentario final

Nuestra expectativa en CIBanco es que el tipo de cambio se mantenga con tendencia positiva en abril y mayo, siendo junio mes con probabilidad de mayor presión (por dudas sobre Pemex y un posible cambio en los mensajes de la FED). Esperamos que el peso promedie $19.32 por dólar spot en el segundo trimestre.

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